Alma Méndez
Trabajadores de la empresa GLM Components México exigieron el respeto a su derecho de afiliarse al sindicato de su elección, tras denunciar presuntos actos de hostigamiento laboral y despidos injustificados, por lo que solicitaron a las autoridades estatales, en particular al gobernador Alejandro Armenta Mier y al secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, Víctor Gabriel Chedraui, intervenir en el conflicto laboral que involucra a la empresa y al sindicato Solidaridad, encabezado por José Sánchez Díaz.
A través del representante jurídico del Comité Ejecutivo Sindical, César Augusto Zárate Paz, los empleados dijo que la empresa ubicada en el Parque Industrial Chachapa y dedicada a la fabricación de componentes metalmecánicos, ha actuado contra los trabajadores, violando sus derechos laborales.
El abogado señaló que más del 98% de la plantilla laboral ha respaldado el cambio de organización sindical mediante un proceso de demanda de titularidad del contrato colectivo. Sin embargo, aseguró que, desde que inició este movimiento, la empresa GLM Components ha respondido con actos de presión y despidos que califican como injustificados.
Entre los casos denunciados se encuentra el de un trabajador despedido por guardar herramientas en su locker, una práctica que, según los empleados, es común debido a la falta de seguridad dentro de las instalaciones. A pesar de que el reglamento prohíbe sacar herramientas de la planta, argumentan que no existía intención de llevárselas, sino únicamente de protegerlas.
Zárate denunció que estos despidos se han dado incluso después de la firma de un convenio, el pasado 23 de mayo, en el que se acordó que no habría despidos justificados mientras se resolvía el proceso sindical.
Asimismo, el comité sindical manifestó que el área de Recursos Humanos ha interferido en el proceso de organización obrera, obstaculizando la libre decisión de los trabajadores.
Además del conflicto sindical, los trabajadores hicieron públicas una serie de deficiencias en las condiciones laborales dentro de la empresa:
• Ausencia de servicio médico en el turno nocturno, los fines de semana y a partir de las 18:00 horas, a pesar de que la planta opera las 24 horas, los siete días de la semana.
• Eliminación de vales de despensa por supuestas faltas menores.
• Pagos de nómina sin horario fijo, con retrasos que en ocasiones llegan hasta las 20:00 horas del viernes.
• Falta de mantenimiento en los sanitarios de mujeres, específicamente en el área de logística, donde no hay luz desde hace más de un año.
• Carencia de programas de capacitación.
• Incumplimiento del bono anual, que debería entregarse a quienes no presentan faltas ni incidencias, según el contrato colectivo vigente.
• Falta de transporte para el personal que realiza tiempo extra, obligándolos a caminar hasta un kilómetro para llegar a una parada del transporte público.
• Deficiencias en el comedor, con reportes de alimentos en mal estado.
Finalmente, explicó que los trabajadores buscan dejar de pertenecer al sindicato Solidaridad, al que acusan de actuar en complicidad con la empresa y no defender los intereses laborales. En su lugar, impulsan su adhesión a la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (FROC) Conlabor.
