Arturo Manzano Nieto
@artuman
Que las redes sociales sean el canal por el cual consumen mayoritariamente noticias los mexicanos quizá no sea algo novedoso, es una tendencia que se ha venido consolidando desde hace más de 10 años.
El dato que más llama la atención en el Digital News Report 2026 presentado recientemente por el Instituto Reuters y la Universidad de Oxford es que el consumo de noticias no ha detenido su descenso, por el contrario cada vez se hace más marcado.
La confianza de las noticias en general registró en la medición 2026 una baja de cinco puntos porcentuales con respecto al año anterior y se estacionó apenas en el 31 por ciento.
Entonces la pregunta que quizá habría que plantearse es si los medios periodísticos están dando el enfoque adecuado a la información o si las temáticas abordadas son las que despiertan interés en las audiencias.
El ejercicio del periodismo en la era de la información plantea retos que van más allá de la cobertura diaria, abre el debate sobre el desarrollo de temas sociales e investigaciones que permitan diversificar los contenidos y fragmentar el mensaje de tal forma que se conviertan en informaciones de largo aliento y permitan la participación co-creadora de las audiencias.
No es oculto para nadie que se ha convertido en una práctica común entre medios locales y regionales el desaseo visual de sus plataformas por medio de la invasión de banners publicitarios, mayoritariamente gubernamentales, lo cual inhibe el interés de los lectores.
El reporte de Reuters apunta, además, que entre las causas del desinterés informativo se encuentran el estrés y la sobreexposición, por lo que habría que replantear tonos y aspectos visuales de los medios para hacer más amigable a las audiencias el consumo.
El reto, entonces, está en encontrar nuevas formas de comunicar manteniendo los principios del buen periodismo: verosimilitud y equilibrio.
