Apuntes y Notas
David Meléndez
@dav_ms6
Un interinato, si bien en la mayoría de los casos nace de un pasado desafortunado, también es una oportunidad para darle vuelta a la página y empezar de cero de mejor manera.
Dicha figura existe en la mayoría de los ámbitos, en ocasiones con diferente nombre como el de “provisional” o “encargado de despacho”, pero siempre con la función de ocupar un lugar temporalmente ante la designación de un titular.
En México, actualmente se vive un caso sumamente importante, ya que se trata de una figura que debe ser no un actor en la contienda, sino un árbitro y ese no es más que el INE.
La salida de Guadalupe Taddei tras su renuncia a la presidencia del órgano electoral representa un hecho histórico y un duro golpe a la credibilidad de dicha instancia por los escándalos de corrupción y nepotismo que provocaron la decisión.
Por este motivo, la designación de Blanca Cruz García como consejera presidenta provisional es una oportunidad para devolverle la confianza de la ciudadanía en la autoridad electoral.
La responsabilidad de Cruz García es enorme, no solamente por lo que representa el cargo, sino que el proceso electoral 2026-2027 ya comenzó de manera oficial y los preparativos para las votaciones ya están en desarrollo.
Las primeras palabras de la consejera presidenta provisional fueron contundentes, actuar con total transparencia y no hacer uso de los “superpoderes”, que conlleva dicha posición, siendo dos cosas en las cuales falló su antecesora.
A nivel personal le doy el voto de confianza a la nueva titular del INE, como presidenta del Instituto Electoral del Estado (IEE), tuve la oportunidad de ver su trabajo de cerca. Es un perfil demasiado técnico y en cada entrevista daba muestra de su conocimiento en materia electoral, por ello consideró que ella es el perfil ideal para sacar de la crisis al órgano electoral.
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La vida en sí misma podría considerarse como un interinato, no es eterna, sólo pasajera sin importar cuantos años dure la vida de una persona, ésta termina.
Tras 92 años, Alberta Caudillo concluyó con su “papel provisional” en la vida, siendo único, inigualable y una guía para quien escribe esta columna.
Gracias por todo.
