“Nos refugiamos en la casa y que sea lo que Dios quiera”: habitante de Santiago Xalitzintla, comunidad más cercana al Popocatépetl

Jorge Barrientos

A pesar de la intensa actividad que se vive en la zona metropolitana, a causa de la caída de ceniza por el volcán Popocatépetl, en la comunidad de Santiago Xalitzintla, que es la más cercana al coloso, se vive ambiente de tranquilidad, donde los habitantes continúan con su día a día con normalidad.

 

Esta comunidad de un poco más de mil 800 habitantes, Santiago que se encuentra a unos 12 kilómetros del cráter del volcán Popocatépetl, las actividades se registran con normalidad, ya que la gente está acostumbrada a vivir y a convivir con el volcán

No obstante, pese a las fuertes explosiones que se han registrado en los últimos días; los habitantes de la comunidad cercana dicen que ya están acostumbrados y no sienten peligro.

Durante un recorrido por la comunidad, platicamos con la señora María del Socorro Gallardo, quien nos dijo que “sí asusta en el momento de las explosiones”, pero “a dónde corremos”.

Y sostiene: “nos refugiamos en la casa y que sea lo que Dios quiera”.

Comentó que, al momento de las erupciones del Popocatépetl, sienten cómo truena la tierra, vibran puertas y ventanas.

“Nosotros ya lo conocemos, vivimos aquí y nos cuida él (Popocatépetl), ¿dónde vamos a ir? aunque salgamos tenemos que morir, es mejor aquí. Esperemos que no pase nada, Dios quiera, que nos dé permiso para que vivamos todavía… a dónde vamos a ir, no tenemos casa, no tenemos terreno, ¿a dónde vamos a vivir? Estamos en las manos de Dios… ya no nos da miedo, ya no, ya nos acostumbramos si zumba o truena qué le vamos a hacer…”.

A unos pasos del pequeño parque de esta población, se encuentra la barranca Huiloac, la cual atraviesa la localidad, lo cual facilita que los lahares lleguen a la población, como sucedió en marzo de 1997 cuando un flujo de lodo volcánico tocó Santiago Xalitzintla, afectando una casa e inundando varios lotes con árboles frutales, documentó en su momento una medición de riesgos volcánicos a corto plazo.

Magdalena, quien vende antojitos en el parque de la comunidad, comentó que siempre ha vivido en Xalitzintla, «es bonito, es tranquilo, el único problema es el volcán, bueno no problema, pero vivimos con la precaución de que está allí. Estamos conscientes de que, si un día llega a hacer erupción y llegamos a salvarnos, pues hay que salir, mientras esté tranquilo el volcán, no tenemos miedo, pero sí cuando está retumbando».

Mientras echa tortillas al comal, Magdalena trata de explicar cómo suena el coloso cuando explota: «Se escucha como si fuese una bomba, de repente solo oyes el trancazo, hace ¡pum!, y ya sabemos que es el volcán y todos salimos, intentamos buscar un punto que nos permita ver hacia el volcán».

Hace tres años, Cecilia dejó el pueblo para irse a vivir a Ciudad de México, fue por aquel tiempo que el Popo también ‘tronó’, aunque –relata- no se dijo nada en las noticias: «Hace como tres años, no salió en la televisión ni por internet, el ruido del volcán era diario como el de una olla de frijoles, durante cuatro días. Esa vez sí nos dio miedo, porque era como una olla de frijoles hirviendo todo el tiempo, pero, al final, te acostumbras, de pronto truena y todos salen a ver, solo es estar atento al volcán».

‘Don Goyo’, como también se le conoce al volcán debido a una leyenda que refiere que los pobladores de las faldas del volcán lo han visto y dijo llamarse “Gregorio Chino Popocatépetl”, nombre de la personificación del espíritu del coloso, se localiza entre los límites territoriales de los estados de Morelos, Puebla y Ciudad de México, y está catalogado como uno de los más peligrosos a nivel mundial por los más de 25 millones de personas que habitan en un radio aproximado de 100 km del cráter.

 

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