Delia Soriano
El coordinador de gabinete del gobierno estatal, José Luis García Parra, advirtió que el próximo año podría registrarse un escenario económico complicado a nivel internacional, nacional y estatal. Ante esta perspectiva, el gobierno de Puebla analiza ajustes en programas y la posibilidad de implementar una política de austeridad que permita concentrar los recursos en las obras y acciones más prioritarias para la entidad.
En entrevista, García Parra explicó que, aunque aún es prematuro hablar de cifras definitivas, el objetivo es que el presupuesto de Puebla para 2026 se mantenga al menos en los mismos niveles que el de 2025. Esto implica una revisión detallada de los programas sociales, de infraestructura y de inversión, con la finalidad de garantizar que los recursos disponibles se utilicen de manera eficiente y estratégica.
“Será un año complicado a nivel internacional, y eso también impactará al país y a Puebla. Sería muy aventurado en este momento dar a conocer que vamos a tener un presupuesto mayor”, señaló. Además, destacó que la administración estatal se prepara para enfrentar posibles escenarios de menor disponibilidad de recursos, sin comprometer los servicios básicos ni los proyectos de impacto social.
A pesar del panorama económico, García Parra adelantó que se prevé un incremento en el presupuesto destinado a seguridad, con el propósito de reforzar las acciones preventivas y operativas en todo el estado. En 2025, la inversión en proyectos, programas y fondos de seguridad alcanzó alrededor de 5 mil 300 millones de pesos. Para el próximo año, se contempla un aumento que permitirá consolidar la estrategia de blindaje de los accesos a Puebla, así como la capacitación y el equipamiento de los cuerpos policiales.
Entre los proyectos prioritarios se encuentra la expansión de la red de Centros Estratégicos de Seguridad y Atención Turística (CESAT), con el objetivo de contar con al menos uno en cada una de las 27 microregiones del estado. Hasta el momento, se han inaugurado dos CESAT, que funcionan como nodos de vigilancia, atención ciudadana y coordinación con otras corporaciones de seguridad. García Parra señaló que estos centros no solo fortalecen la prevención del delito, sino que también mejoran la percepción de seguridad entre la población y los visitantes de Puebla.
El coordinador de gabinete también destacó que el gobierno estatal está evaluando otras medidas complementarias, como el uso de tecnología avanzada para la vigilancia y el análisis de información estratégica, así como la implementación de programas comunitarios de prevención del delito y atención ciudadana. “El fortalecimiento de los cuerpos de seguridad permitirá atender con mayor eficacia cualquier contingencia y mejorar la percepción de seguridad en las diferentes regiones del estado”, enfatizó.
Finalmente, García Parra subrayó que, ante las condiciones económicas globales, la administración estatal actuará con prudencia y responsabilidad, priorizando la estabilidad financiera y la protección de la ciudadanía. Este enfoque busca garantizar que, incluso en un contexto de posibles restricciones presupuestales, Puebla pueda mantener la continuidad de sus programas esenciales, avanzar en la ejecución de obras estratégicas y fortalecer la seguridad en todo el territorio estatal.
