Jorge Barrientos
El escándalo estalló en Chalchicomula de Sesma luego de que el regidor de Desarrollo Urbano, Ecología, Medio Ambiente, Obras y Servicios Públicos, Jesús Beristain Vázquez, fuera sorprendido en video cobrando cantidades descomunales a los comerciantes locales.
La grabación, de 14 minutos, muestra cómo el funcionario presionaba a los vendedores para que entregaran entre 5 mil y 10 mil pesos diarios si querían un espacio en la vía pública durante los conciertos de la feria municipal.
Los comerciantes, indignados, denunciaron que este cobro es abusivo e histórico, pues jamás se había exigido tanto dinero. Recordaron que, en años anteriores, los permisos más caros llegaban apenas a 400 pesos por todo el evento, no por día.
“Es un atraco descarado, nunca habíamos visto algo así”, reclamaron molestos los vendedores, quienes se negaron a pagar las exorbitantes cuotas.
Ante la inconformidad, Beristain trató de justificar el cobro asegurando que el dinero se usaría para pagar un préstamo adquirido por el Gobierno estatal y para liquidar por adelantado a los artistas contratados para la feria. Sin embargo, su explicación fue rechazada por la mayoría.
La molestia ciudadana se reflejó más tarde cuando el presidente del Concejo Municipal, José Guadalupe Méndez Rocha, fue recibido con abucheos al entregar un reconocimiento al sonido Famoso, en un acto marcado por el descontento popular.
El escándalo no llega solo: de manera extraoficial se sabe que Jesús Beristain es investigado por la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) en al menos dos carpetas relacionadas con presunta violencia familiar y delitos sexuales, lo que agrava aún más la crisis política y moral en el municipio.
La feria que debía ser una celebración se ha convertido en un símbolo de abuso, corrupción y desprestigio para las autoridades locales.
