Alma Méndez
Laura Martínez Zepeda denunció públicamente haber sido víctima de un accidente provocado presuntamente por la imprudencia de su entonces esposo, identificado por sus iniciales BMBN, de nacionalidad alemana, quien habría conducido bajo los efectos del alcohol y ejecutado una maniobra vial riesgosa que derivó en lesiones graves.
Por lo que hace un llamado al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier; a la Fiscalía General del Estado; a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla; a la Secretaría para la Igualdad Sustantiva de Género; y a la empresa Schuler México —donde su agresor presuntamente labora— para que se investigue el caso, se garantice su acceso a la justicia y se le brinde atención médica, reparación del daño y medidas de protección.
Mediante su red social de Facebook, narró que los hechos ocurrieron el 8 de enero de 2024, cuando su pareja intentó remolcar una motoneta —en la que ella se encontraba montada, sin casco ni equipo de protección— atándola al vehículo que él conducía. Durante el trayecto, una curva generó lo que describió como un “efecto látigo”, provocando su expulsión violenta. La víctima sufrió múltiples fracturas y secuelas físicas, neurológicas y emocionales.
Martínez Zepeda acusa que no recibió atención médica inmediata. Señala que el conductor la trasladó por sus propios medios a distintos centros médicos sin notificar a familiares ni autoridades, y reportó falsamente que la causa de las lesiones fue una caída en el gimnasio. Estuvo hospitalizada durante tres días en estado grave, sin que se abriera una carpeta de investigación ni se realizara un peritaje.
La denunciante asegura que, además del accidente, enfrentó un entorno de violencia física, psicológica, económica y patrimonial durante su recuperación. Relata haber estado en situación de aislamiento, sin el apoyo necesario para su rehabilitación, y bajo condiciones de control, negligencia y maltrato.
Sobre el maltrato sufrido, asegura existen testigos como vecinos, amigos y familia, los cuales, podrían atestiguar.
Según su declaración, su entonces esposo promovió un proceso de divorcio mientras ella seguía convaleciente, además de transferir el inmueble que habitaban mediante una donación. Denuncia que el hombre firmó documentos como “soltero” pese a que el vínculo matrimonial seguía vigente, lo que, afirma, podría configurar fraude familiar.
Laura Martínez expresó que ha enfrentado dificultades para obtener representación legal. Diversos abogados habrían rechazado su caso, y el sistema judicial le impuso trabas burocráticas, como la exigencia de documentación física cuando aún se encontraba incapacitada.
Asimismo, sostiene contar con grabaciones, mensajes y testimonios que documentan tanto la negligencia durante el accidente como la violencia posterior. Asegura haber sido objeto de amenazas relacionadas con la difusión de su imagen y comunicaciones privadas, con presuntos fines de intimidación legal.
“No fue una caída. Fue una maniobra imprudente, negligente y violenta. Y después, vino una serie de abusos que me dejaron sin respaldo, sin justicia y sin cuidados. No estoy recuperada, pero decidí hablar porque el silencio solo beneficia a quien abusa”, finalizó.
