Empresas deben diversificar mercados, no sólo existe Estados Unidos

Alma Méndez Los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump continúan generando efectos negativos tanto en México como en Estados Unidos, señalaron empresarios del sector logístico e industrial durante un foro organizado por el Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) región sur.

A casi dos meses de la entrada en vigor de estas medidas, los directivos Sergio Ramos Vázquez, de Trefilados Inoxidables de México, y Alfredo Carrillo, de Multilog Internacional, coincidieron en que el encarecimiento de productos y los retrasos en aduanas han afectado a ambos países.

“El proteccionismo nacional ha sido mal entendido. Los aranceles son una injusticia que ha perjudicado no sólo a México, sino también a Estados Unidos”, afirmó Ramos Vázquez. Añadió que la situación debe llevar a los empresarios mexicanos a mirar hacia otros mercados y a aprovechar los tratados comerciales que el país tiene con diversas regiones del mundo, no de forma temporal, sino como una estrategia de largo plazo.

Durante su participación en el foro “Efectos de las políticas arancelarias sobre las cadenas de suministro regionales”, Ramos subrayó la importancia de prepararse para la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), que podría adelantarse, especialmente en el sector automotriz.

“México necesita un equipo fuerte que estudie el mercado, que tome decisiones con base en información y que defienda la integración regional que ya existe”, dijo.

Por su parte, Alfredo Carrillo destacó que las cadenas de suministro de múltiples sectores han resultado afectadas, pues Estados Unidos no tiene la capacidad de sustituir, en el corto plazo, la importación de productos que antes llegaban desde México.

“Algunas empresas estadounidenses optaron por dejar de producir y comenzaron a importar directamente de países como China o India, lo cual resultaba más económico, incluso con los aranceles, o quedaban exentas si el producto no existía en el mercado estadounidense”, explicó.

Carrillo recordó que una situación similar se vivió en 2018, durante la renegociación del TMEC. En ese momento, países como Francia, Italia y China aprovecharon la coyuntura para comprar productos mexicanos como jitomate, aguacate y carne de cerdo. Los contratos con estas naciones se han renovado recientemente, lo que demuestra que existen oportunidades más allá del mercado estadounidense.

Ambos empresarios coincidieron en que, si bien existe un fuerte vínculo comercial con Estados Unidos, es momento de diversificar y fortalecer relaciones con otros mercados globales. Para lograrlo, señalaron, es necesario que las empresas mejoren su logística y que el gobierno se prepare para negociaciones en temas clave como reglas de origen, estándares ambientales y laborales.

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