Yiggal Neftalí Olivares candidato a magistrado: «Los tribunales deben acercarse más a la ciudadanía»

Alma Méndez

Yiggal Neftalí Olivares de la Cruz, aspirante a magistrado del Tribunal Colegiado en Materia Administrativa por el Distrito 1 de Puebla —que abarca la capital del estado y la Sierra Norte—, asegura que su candidatura busca impulsar una transformación en la manera en que la justicia administrativa se comunica y se ejerce en el país.

Con 15 años de experiencia en materia administrativa y electoral, tanto como funcionario público como dentro del Poder Judicial de la Federación, Olivares de la Cruz destaca la importancia de acercar el trabajo de los tribunales a la ciudadanía. “Uno de los principales defectos del sistema judicial ha sido el distanciamiento con la población. Es un hecho: los tribunales suelen operar en la sombra, sin rendición de cuentas ni una comunicación clara con la sociedad”, señala.

Un camino personal hacia la justicia
Abogado por vocación y convicción, Yiggal Neftalí recuerda que su interés por el derecho surgió desde la infancia, cuando su familia enfrentó conflictos legales. “Mis padres me dijeron: estudia leyes para que aprendas a defenderte. En mi familia no había abogados, soy el primero. Elegí esta carrera para entender las reglas y evitar problemas”, cuenta.

Esa motivación inicial se convirtió en una carrera dedicada a entender y aplicar la ley desde distintas trincheras: la administración pública, los tribunales y la academia. “He estado del lado de la autoridad y del lado de los ciudadanos, y esa experiencia me ha permitido comprender cómo impactan las decisiones judiciales en la vida diaria de las personas”.

Justicia administrativa en lenguaje ciudadano
Para el aspirante a magistrado la justicia administrativa —a menudo considerada técnica y lejana— tiene un papel central en la vida pública. “En términos sencillos, se trata de defender a las personas frente a posibles excesos de la autoridad. Lo que pueden o no pueden hacer instituciones como la Profeco, la Conagua o los ayuntamientos lo resuelven los tribunales”.

Utiliza una analogía para explicarlo: “Imagina un partido de fútbol donde las autoridades son un equipo, los ciudadanos el otro, y los tribunales son el árbitro. Su función es vigilar que el juego se desarrolle conforme a las reglas”.

Propuestas: lenguaje claro, diálogo interinstitucional y cultura de paz
Entre sus propuestas como candidato a magistrado, Olivares subraya tres ejes principales:
1. Lenguaje ciudadano: “El lenguaje jurídico actual aleja a la población. Necesitamos sentencias y resoluciones que la gente entienda. La justicia debe comunicarse de forma clara y directa”.
2. Diálogo con otros poderes: Señala la necesidad de una mayor colaboración entre los tribunales, los legisladores y las autoridades ejecutivas para prevenir conflictos. “Muchas veces las políticas públicas chocan con criterios judiciales simplemente por falta de diálogo”.
3. Impulso a la mediación: Lamenta que en la cultura jurídica actual se privilegie el pleito por encima de la solución pacífica. “Los tribunales deben promover métodos alternativos de resolución de conflictos. Esto requiere también formar a los abogados con una visión ética y conciliadora, no solo litigante”.


Una elección que importa
Sobre la elección en curso para elegir magistraturas, Olivares destaca su relevancia: “Votar por los tribunales es tan importante como votar por el Poder Ejecutivo o Legislativo. Si en un partido de fútbol no hay árbitro, el caos es inminente. Elegir bien a los árbitros del sistema es garantizar un juego justo para todos”.
Finalmente, considera que esta elección representa una oportunidad para acercar la función jurisdiccional a la ciudadanía. “Los tribunales influyen directamente en la vida de las personas, pero muchas veces esto no se comunica bien. Hace falta un esfuerzo de divulgación real, más humano y más ciudadano”.

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