Alma Méndez
El inicio de 2025 ha estado marcado por una elevada volatilidad financiera en México, influenciada por factores externos como las decisiones económicas y políticas de Estados Unidos. De acuerdo con el profesor investigador de la Licenciatura en Administración Financiera y Bursátil de la UPAEP, Anselmo Salvador Chávez Capó, estas circunstancias han generado incertidumbre en los mercados y han impactado los principales indicadores económicos del país.
Las políticas comerciales de Estados Unidos han tenido repercusiones en el tipo de cambio y la inflación en México. En enero, el dólar alcanzó los 20.84 pesos, lo que encareció diversos insumos y bienes de consumo. Esto ha contribuido al aumento de la inflación, afectando productos básicos como el huevo, la espinaca y el limón, cuyos precios también han sido impactados por factores como la gripe aviar en Estados Unidos y el incremento en la demanda de exportaciones agrícolas mexicanas.
Ante este contexto, Chávez Capó recomienda a la población adoptar medidas para fortalecer su economía familiar, como el consumo responsable, la reducción de deudas innecesarias y la diversificación de ingresos. Asimismo, sugiere que empresarios e inversionistas monitoreen de cerca las decisiones gubernamentales y los movimientos del mercado para mitigar riesgos.
El impacto de las políticas proteccionistas de Estados Unidos y la relación comercial con ese país representarán un desafío para México. La evolución de estas medidas y la estrategia económica del gobierno mexicano serán claves para la estabilidad financiera en el mediano y largo plazo.
El pasado 10 de marzo, los mercados globales registraron una caída significativa tras declaraciones ambiguas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible recesión en su país. Esto provocó una venta masiva de activos financieros y afectó los principales índices bursátiles. En el mercado estadounidense, el NASDAQ cayó un 4%, el Standard & Poor’s 500 perdió un 2.8% y el Dow Jones Industrial Average disminuyó un 2.08%. En México, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registró una baja del 2.11%, mientras que la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) cayó un 2.23%.
Este comportamiento se enmarca en un «mercado bajista», donde la incertidumbre y el temor llevan a los inversionistas a vender activos sin un análisis fundamental. Las empresas tecnológicas han sido especialmente afectadas: Alphabet (Google) perdió un 4.41%, Apple cayó un 4.85%, Amazon retrocedió un 2.36%, Meta (Facebook) bajó un 4.42%, Microsoft disminuyó un 3.4% y Nvidia sufrió la mayor caída con un 5.7%.
Uno de los factores clave en esta crisis es la política arancelaria de Estados Unidos. Según Chávez Capó, el incremento de aranceles podría imponer nuevas barreras a los productos mexicanos, afectando la economía nacional y la estabilidad financiera del país.
Además, el inicio de 2025 ha registrado una caída en la actividad económica, la más pronunciada en los últimos 20 años. El índice de pedidos manufactureros, que en agosto de 2024 se ubicaba en 52.9, descendió a 50.4 en enero de 2025, reflejando una reducción en la producción. Este descenso se vincula con las políticas proteccionistas de Estados Unidos, que han encarecido el comercio con México.
El Índice Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) indica que el sector manufacturero aún mantiene crecimiento, mientras que el sector no manufacturero sigue en declive. Por su parte, el Indicador Global de Opinión Empresarial del INEGI muestra una disminución en la confianza empresarial desde 2023, afectando principalmente la manufactura y los servicios financieros.
Finalmente, el Indicador Adelantado de los Sistemas de Informadores Cíclicos refleja variaciones negativas desde 2024, manteniendo a México en zona de recesión. Se estima que la economía podría contraerse hasta un 4% en 2025, lo que representa un desafío para la estabilidad y el crecimiento económico del país.
