* En tanto en acciones impulsadas por el Presidente de Chignautla,.Juan Total, Miles de familias enfrentan la falta de agua.
Teziutlán.- La omisión y falta de mediación del Gobierno del Estado generó un conflicto por el abasto de agua entre los municipios de Teziutlán y Chignautla.
Este problema por el suministro de agua que actualmente enfrentan Teziutlán y Chignautla no es un problema reciente, se trata de un conflicto que se ha prolongado durante años y que tiene como uno de sus principales antecedentes la disputa por los límites territoriales entre ambos municipios, situación que ha derivado en constantes desacuerdos sobre la administración y operación de la infraestructura hidráulica que abastece a la región.
La decisión de comités de agua de Chignautla de cerrar las válvulas que abastecen a Teziutlán y Chignautla, dejó sin servicio a miles de familias, además de afectar hospitales, comercios, escuelas y personas que requieren atención médica permanente, evidencía la fragilidad de un conflicto que ha permanecido sin una solución definitiva.
Mientras el presidente municipal de Chignautla, Juan Toral Ramos, y la presidenta municipal de Teziutlán, Karla Martínez, enfrentan la presión social para encontrar una salida al conflicto, diversos ciudadanos han cuestionado la actuación del Gobierno del Estado, encabezado por Alejandro Armenta, así como de la Secretaría de Gobernación estatal a cargo de Samuel Aguilar Pala, al considerar que la mediación institucional ha sido insuficiente para evitar que el problema escalara.
Entre los señalamientos ciudadanos también se encuentra la actuación del delegado regional de Gobernación en Teziutlán, José Manuel Bello, quien durante la reunión del día de ayer, 3 de julio de 2026, fue cuestionado sobre si había informado o notificado al Ayuntamiento de Teziutlán sobre una reunión que se llevaría a cabo ese mismo día, quedando en evidencia que no notificó de manera debida al Gobierno de Teziutlán, lo que generó inconformidad y debilitó los esfuerzos de diálogo entre ambos municipios.
Los ciudadanos expresaron que más allá de las diferencias políticas y territoriales, es importante saber que el acceso al agua es un derecho humano universal, por lo que ninguna controversia administrativa, política o social debe traducirse en la suspensión del suministro para la población.
Habitantes de ambos municipios coinciden en un llamado urgente al Gobierno del Estado para que asuma un papel activo como mediador, convoque a una mesa de diálogo permanente y construya una solución definitiva al conflicto de límites y de abastecimiento de agua, evitando que miles de familias continúen siendo las principales afectadas por una disputa que lleva años sin resolverse.
Habitantes señalaron al presidente de Chignautla, Juan Toral Ramos, como el impulsor de estas acciones indebidas de cerrar las válvulas y de planear con los pobladores de Chignautla tal estrategia para beneficiarse política y personalmente para el proceso electoral de 2027
