Ciudad de México, 2 de julio de 2026.— El diputado federal Alejandro Carvajal Hidalgo señaló que la decisión del gobierno de Estados Unidos de no respaldar, por ahora, la renovación automática del T-MEC no significa el fin del tratado, sino el inicio del mecanismo de revisión previsto en el propio acuerdo.
Explicó que el T-MEC, vigente desde 2020, tiene una duración de 16 años. Conforme al artículo 34.7, a los seis años de su entrada en vigor los tres países debían manifestar si estaban de acuerdo en extender su vigencia por otros 16 años. Al no existir ese consenso, el tratado continúa plenamente vigente hasta 2036, pero a partir de ahora será revisado cada año para que México, Estados Unidos y Canadá puedan decidir, en cualquiera de esas revisiones, si lo renuevan por un nuevo periodo de 16 años.
“Es importante que la ciudadanía tenga claro que el tratado no desaparece ni deja de aplicarse. Lo que cambia es el mecanismo de revisión. Ahora habrá evaluaciones anuales, lo que puede generar incertidumbre para las inversiones y para las empresas que dependen del comercio entre los tres países”, explicó.
Carvajal Hidalgo consideró que este escenario obliga a México a prepararse con responsabilidad y visión de largo plazo. Señaló que, además de defender los intereses nacionales durante las negociaciones, el país debe fortalecer su mercado interno, impulsar una política industrial más sólida, apoyar a las pequeñas y medianas empresas y diversificar sus mercados de exportación utilizando los mecanismos ya existentes como el Acuerdo Global Modernizado que fortalece a la industria automotriz, farmacéutica y química del país
“América del Norte seguirá siendo una de las regiones económicas más importantes del mundo. Lo que necesitamos es que las decisiones políticas no pongan en riesgo la certidumbre que requieren los trabajadores, las empresas y las inversiones. México debe llegar a estas revisiones con una economía fuerte y con una posición firme en defensa de su soberanía y de su competitividad”, afirmó.
Finalmente, el legislador sostuvo que el proceso de revisión del T-MEC representa una oportunidad para actualizar el acuerdo comercial y fortalecer la integración regional de América del Norte, siempre con prioridad en el desarrollo económico, la generación de empleo y el bienestar de las familias mexicanas.
Sin embargo, también advirtió que se trata de una etapa estratégica que no debe asumirse como un trámite menor. A este escenario se suma el Artículo 34.6 del T-MEC, el cual establece que cualquiera de las partes puede notificar formalmente su retiro del tratado con seis meses de anticipación.
Aunque dicha posibilidad se mantiene en el plano jurídico y no necesariamente representa un escenario inmediato, su existencia confirma la importancia de que México participe en este proceso con claridad, responsabilidad y defensa del interés nacional.
En ese sentido, la revisión del T-MEC será clave para definir el futuro comercial de la región y para consolidar una relación económica basada en reglas claras, cooperación y prosperidad compartida.
