Más de 1.48 millones de poblanos enfrentan inseguridad alimentaria; la legislación vigente cuenta únicamente con seis artículos y fue publicada en 2013.
Puebla, Pue.– Con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y la resiliencia urbana, el diputado José Luis Figueroa Cortés impulsa la expedición de la Ley de Agricultura Urbana Sustentable para el Estado de Puebla, así como la abrogación de la actual Ley de Agricultura Urbana publicada el 30 de diciembre de 2013.
La propuesta surge ante los desafíos que enfrentan las ciudades derivados del crecimiento urbano, el cambio climático, la degradación ambiental y la inseguridad alimentaria. Asimismo, busca responder a problemáticas como la pérdida de biodiversidad, el incremento de las islas de calor, la contaminación atmosférica y la reducción de espacios productivos y comunitarios.
La iniciativa destaca que en Puebla aproximadamente 1.48 millones de personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria y que más de la mitad de las mujeres viven en condiciones de pobreza, factores que hacen necesaria una política pública integral para garantizar el acceso a alimentos saludables y fortalecer el desarrollo comunitario.
El legislador señaló que la normatividad vigente resulta insuficiente para atender los retos actuales, debido a que cuenta únicamente con seis artículos que han sido superados por la realidad social, ambiental y alimentaria de la entidad.
La nueva legislación plantea establecer un marco jurídico moderno que regule, promueva y fortalezca la agricultura urbana sustentable en Puebla, fomentando la producción agroalimentaria en zonas urbanas y periurbanas, la educación ambiental y la mitigación de los efectos del cambio climático.
De igual forma, la propuesta busca consolidar una política pública que vincule la seguridad alimentaria, la participación ciudadana, la sostenibilidad ambiental y la acción climática, impulsando la agricultura urbana como una herramienta para mejorar la calidad de vida de las y los poblanos y fortalecer la capacidad de las ciudades para enfrentar los desafíos ambientales y sociales del siglo XXI.
