Delia Soriano
En el marco del Día del Niño, las familias mexicanas destinan recursos a convivencias escolares, actividades recreativas y regalos, lo que convierte esta fecha en un factor de presión para la economía doméstica.
De acuerdo con un análisis de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), señalan que los gastos inician en el ámbito escolar, donde las cooperaciones para festejos en aulas oscilan entre 100 y 200 pesos por menor. A esto se suma la adquisición de disfraces o vestimenta temática, con costos que van de 300 a 500 pesos adicionales.
A decir del presidente de dicho organismo, Cuauhtémoc Rivera, esta tendencia evidencia cómo una fecha de carácter social se ha transformado en una carga económica relevante para muchas familias.
Destacó que fuera del entorno escolar, las opciones de entretenimiento elevan significativamente el gasto. Una salida al cine puede alcanzar hasta 1,600 pesos por familia, mientras que visitas a parques de diversiones o museos interactivos rondan los 2,000 pesos. En plazas comerciales, el consumo en alimentos y actividades recreativas puede superar ese monto, y en el caso de parques acuáticos, el desembolso total puede llegar hasta 4,250 pesos.
Incluso alternativas consideradas más económicas, como acudir a un parque público con alimentos preparados en casa, implican gastos cercanos a los 1,000 pesos, principalmente por transporte y consumos adicionales.
El rubro de regalos también impacta el presupuesto familiar. Un juguete de procedencia ilegal tiene un costo promedio de 500 pesos, mientras que uno adquirido en el comercio formal puede alcanzar los 1,000 pesos. Considerando que el hogar promedio en México está integrado por dos menores, el gasto total por esta celebración puede ubicarse entre los 2,000 y 5,000 pesos, dependiendo del tipo de festejo.
El análisis también advierte sobre dinámicas de consumo en el mercado infantil. Por un lado, el consumo de productos ultraprocesados —limitados en escuelas— se ha trasladado al ámbito doméstico sin cambios en los hábitos, lo que incide en los niveles de obesidad infantil. Por otro, el contrabando y la piratería continúan expandiéndose, impulsados por la búsqueda de opciones más económicas, pese a los riesgos en calidad y seguridad.
En este contexto, la ANPEC señala que la industria del juguete es una de las más afectadas por el comercio ilegal, ya que los productos piratas pueden costar hasta 40% menos que los legales, incentivando su demanda.
Finalmente, el organismo hizo un llamado a reforzar las acciones contra el contrabando y exhortó a los consumidores a ajustar sus celebraciones a sus posibilidades económicas, con el fin de evitar endeudamiento.
