Por José Alfredo Ramírez Orduña
En México la prevención continúa siendo un sueño idílico. Una gran parte de la población no atiende debidamente su salud y las excusas sobran. La sanidad no se asume como una prioridad, salvo cuando se convierte en una exigencia. Estoy convencido de que podríamos mejorar un aspecto importante en lo inmediato mediante un cuidado personal y sin tanta procrastinación.
El primero paso, lo básico, es fortalecer la capacidad de respuesta que genera nuestro cuerpo frente a riesgos epidemiológicos. La Organización Mundial de la Salud, en el marco de la Semana Mundial de la Inmunización 2026: Para cada generación, las vacunas funcionan, reporta que en los últimos 50 años, las vacunas esenciales han permitido salvar al menos 154 millones de vidas. En otras palabras, 6 vidas por minuto, cada día, durante 5 décadas.
En ese sentido, México pasa lista ante la Organización de las Naciones Unidas sumándose a dicho ánimo internacional a través de campañas como la Semana Nacional de Vacunación 2026, la cual se llevará a cabo en el Estado de Puebla del 25 de abril al 2 de mayo en hospitales, Unidades de Medicina Familiar y Unidades Médicas Universales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la entidad.
En ninguna de las sedes es necesario solicitar una cita previa para recibir atención. Es gratuita y solo se debe presentar la cartilla de vacunación junto con una copia simple de una identificación oficial o de la Clave Única de Registro Poblacional (CURP), en el caso de niños, niñas y adolescentes.
Durante estas jornadas se prevé la aplicación de 670 mil 727 dosis de los biológicos siguientes:
•BCG (Bacilo de Calmette-Guérin)
•DTP (Triple bacteriana)
•Hepatitis A y B
•Hexavalente acelular
•Neumocócica
•Rotavirus
•SR (Sarampión y Rubéola)
•SRP (Sarampión, Rubéola y Parotiditis)
•Tdpa (Tétanos, Difteria y Tos ferina)
•VSR (Virus Sincitial Respiratorio), exclusiva para embarazadas de entre 32 y 36 semanas de gestación
Es necesario tener presente que el estado al que te condiciona una enfermedad o padecimiento rompe tu comodidad y tus costumbres, y puede obligarte a vivir de una manera distinta a la que lo haces. Nadie busca complicaciones sin motivo. Las vacunas funcionan.
En lo que respecta a las niñas, niños y adolescentes, se logran poner al día durante su etapa de crecimiento. La fragilidad de los sistemas de salud, las comunidades desatendidas y, mucho menos, la necedad de la gente, deben ser justificantes para impedir la cobertura sanitaria para todas y todos.
La cultura de la prevención no es un privilegio; pero el beneficio de sus frutos sí lo es.
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