Delia Soriano
La ciudad de Puebla alista los últimos detalles para la XXXIV Procesión de Viernes Santo, una de las expresiones de fe más emblemáticas del país, que este año espera congregar a más de 190 mil personas y atraer a miles de visitantes nacionales y extranjeros.
Autoridades eclesiásticas destacaron que esta tradición no solo representa un acto religioso, sino también un importante detonante de turismo, al posicionarse como uno de los eventos más relevantes de su tipo en Latinoamérica.
Como parte de las innovaciones para esta edición, se habilitará una “Calle del Silencio” sobre la avenida Reforma, entre la 7 y 9 Norte-Sur. Este espacio estará destinado a quienes buscan presenciar la procesión en un ambiente sin ruido, favoreciendo la inclusión de personas con sensibilidad auditiva, adultos mayores y asistentes que prefieren una experiencia más contemplativa.
La procesión será encabezada por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien dirigirá dos mensajes a los fieles: uno en el atrio de la Catedral y otro en el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe. En el marco del contexto internacional, también se convocó a la oración por la paz mundial.
En paralelo, el Ayuntamiento de Puebla implementará un amplio operativo de seguridad que se desarrollará durante toda la jornada. Participarán más de 250 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, apoyados por corporaciones estatales y federales, así como unidades de emergencia, rescate y tránsito, con el objetivo de garantizar una celebración ordenada y segura.
En el ámbito económico, se prevé una derrama superior a los 300 millones de pesos durante la Semana Santa, con la llegada de aproximadamente 80 mil turistas. De acuerdo con autoridades municipales, más del 80 por ciento de los visitantes incluye actividades de turismo religioso en su itinerario.
El recorrido contará con la participación de siete de las imágenes más veneradas por la comunidad católica, entre ellas el Señor de las Maravillas, Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores y el Santo Niño Doctor de Tepeaca, esta última resguardada con apoyo especial de autoridades de dicho municipio.
Tras más de tres décadas de historia, la Procesión de Viernes Santo se mantiene como una de las celebraciones más concurridas y organizadas, sin registrar incidentes mayores, consolidando su lugar en la vida religiosa, cultural y turística de Puebla.
