Delia Soriano
Tras los hechos violentos registrados en el Mercado Unión y la Central de Abasto, la organización Fuerza 2000 se deslindó de cualquier responsabilidad y acusó intentos de vincularla sin pruebas.
A través de un posicionamiento público, la agrupación rechazó “tajantemente” estar involucrada en estos घटनos, que han afectado a comerciantes, y sostuvo que se busca construir una narrativa para criminalizar su actividad.
El grupo afirmó que sus integrantes se dedican exclusivamente al comercio en el Centro Histórico de Puebla y que se trata de trabajadores cuya actividad ha sido heredada por generaciones en la zona.
Asimismo, cuestionó los calificativos utilizados para referirse a la organización, como “peligrosa”, así como el uso de términos y versiones que, señalaron, carecen de sustento o pruebas.
Para finalizar, la organización expresó su solidaridad con comerciantes de otros mercados y organizaciones, y aseguró que mantiene disposición al diálogo con distintos grupos del sector.
