Delia Soriano
Una estudiante de tercer año de bachillerato del Colegio Cultural, ubicado en la 17 Poniente, en la colonia El Carmen, denunció haber sido agredida el pasado 13 de marzo por un compañero dentro de su salón; pese a activar un protocolo interno, el plantel no aplicó sanciones que evitaran su permanencia.
En entrevista relató que los hechos se registraron después del receso, cuando el alumno se le acercó y presuntamente la sujetó del rostro y la pierna para intentar besarla sin su consentimiento, utilizando la fuerza. La joven señaló que le pidió que se retirara e intentó empujarlo, mientras él se mantenía encima de ella.
La agresión fue presenciada por otra alumna, quien acompañó a la víctima a reportar lo ocurrido con la tutora del grupo. Tras el incidente, la estudiante presentó una crisis emocional.
De acuerdo con su testimonio, personal del colegio activó un protocolo interno, solicitándole redactar los hechos y notificando a sus padres, quienes acudieron al plantel ese mismo día. En un primer momento, se les informó que se tomarían medidas para evitar el contacto entre ambos alumnos, incluida la posible reubicación del señalado.
Como parte del protocolo, también se indicó que la estudiante sería canalizada al DIF para recibir apoyo psicológico.
Sin embargo, posteriormente la madre de la joven fue informada por la dirección —encabezada por una directora suplente— que el alumno acudió con asesoría legal, lo que habría limitado las acciones de la institución. Según esta versión, el colegio no podría aplicar sanciones mayores ni obligar su traslado a otro plantel, por lo que el presunto agresor permanecería en la escuela.
La denunciante señaló que, tras lo ocurrido, el joven le envió mensajes desde distintos números y redes sociales, en los que niega los hechos, la acusa de difamación y advierte que la situación “no se quedará así”. Asimismo, indicó que recibió capturas de conversaciones donde el alumno habla del caso con otros compañeros.
Ante este contexto, la estudiante afirmó sentirse vulnerable dentro del plantel, especialmente ante la posibilidad de coincidir nuevamente con el señalado, y expresó temor a que el joven pueda tomar represalias en su contra.
Como medidas, la institución propuso cambiarla de salón y reforzar la vigilancia durante su estancia; sin embargo, la joven consideró estas acciones insuficientes para garantizar su seguridad, particularmente en espacios como la entrada y salida del plantel.
“La verdad soy nueva (en la escuela) entré este año, no sé si ha habido más casos al respecto. Sé que este chico alguna vez mostró fotos íntimas de algunas otras compañeras a sus amigos… a su grupo de amistades… pero hasta ahí, yo la verdad desconozco porque soy nueva, tengo un círculo social bastante cerrado y pues hasta cierto punto, esto es nuevo para mí…”, acotó.
La afectada informó que ya interpuso una queja ante la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin que hasta el momento haya recibido respuesta. Además, acudirá este jueves a la Fiscalía General del Estado (FGE) para iniciar el proceso legal correspondiente, ya que ambas partes son mayores de edad.
La estudiante enfatizó que su intención no es perjudicar a la institución, sino poder continuar sus estudios sin miedo, en un entorno seguro, y acceder a la justicia.
Señaló que previamente había reportado comentarios inapropiados por parte del mismo alumno ante personal del colegio. La guía disciplinar que atendió el caso fue identificada como Mayrani Gómez Ramírez.
“Este chico lo único que hacía es hacerme comentarios sugerentes. Yo la verdad estoy con alguien más, mi interés está en otra persona, cuando empezaron estos comentarios hacia mí lo primero que hice fue comentarlo con la psicóloga y con la tutora de la escuela, ellas desde antes sabían que este chico me buscaba, pero que yo nunca quise otra cosa, ni le di motivos”, concluyó.
