Delia Soriano
Cerca de 500 trabajadores de la Sección 22 del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) tomaron las oficinas de la dependencia para denunciar recortes a prestaciones, presuntas irregularidades administrativas y falta de insumos básicos.
Desde las primeras horas de este miércoles, los inconformes exigieron diálogo directo con la titular estatal, Moraima Rubí Joven, a fin de instalar una mesa de trabajo que atienda sus demandas.
Los manifestantes señalaron que se eliminaron días de descanso considerados prestaciones laborales, lo que los obliga a trabajar en fechas como Jueves y Viernes Santo, además del 2 de noviembre.
También denunciaron la escasez de insumos básicos. Una trabajadora indicó que desde hace dos años no se les entrega agua embotellada, pese a que existe presupuesto asignado para ello.
A ello se suma que el personal ha tenido que pagar de su bolsillo servicios de internet y utilizar equipo propio, incluso fuera del horario laboral y desde sus domicilios. Aseguraron que estas inconformidades han sido notificadas por escrito, sin respuesta hasta el momento por parte de la autoridad.
