Julio Treviño
La polémica estalló en Huejotzingo luego de que autoridades municipales colocaran sellos de clausura al fraccionamiento “La Loma”, presuntamente propiedad del ex presidente municipal Carlos Morales Álvarez, quien acudió personalmente al lugar, pero no presentó ningún documento que acreditara la legalidad del desarrollo.
De acuerdo con información oficial, el fraccionamiento ya había sido notificado previamente por presuntas irregularidades; sin embargo, los responsables ignoraron las advertencias y continuaron con los trabajos dentro del predio, lo que fue considerado un desacato directo a la autoridad.
La tensión aumentó cuando el propio ex edil llegó al sitio tras el operativo, generando expectativa entre vecinos y personal municipal; no obstante, no mostró permisos, licencias ni autorización alguna que detuviera la clausura, por lo que los sellos fueron colocados y las actividades suspendidas de forma inmediata.
Habitantes de la zona señalaron que el fraccionamiento avanzaba sin freno, lo que encendió la inconformidad y sospechas, al tratarse de un desarrollo presuntamente vinculado a un ex funcionario.
Autoridades municipales advirtieron que no habrá excepciones ni privilegios, y que cualquier fraccionamiento que opere fuera de la Ley será clausurado, sin importar quién esté detrás. El caso, que ya circula entre ciudadanos bajo el hashtag #PerroOso, ha provocado indignación y fuertes cuestionamientos en el municipio.

