Delia Soriano
La Secretaría de Seguridad Pública estatal informó que reforzó la supervisión de los operativos de alcoholímetro que se instalan en las vialidades más transitadas, con el objetivo de evitar que se utilicen como mecanismo de recaudación, práctica que, acusó, persiste en algunos ayuntamientos.
En rueda de prensa, el titular de la dependencia en Puebla, Francisco Sánchez González, reconoció que se suspendieron algunos operativos debido a actos de corrupción por parte de elementos encargados de aplicarlos y advirtió que en ciertos municipios estos dispositivos se usan con fines recaudatorios.
Detalló que se detectó que diversos mandos y responsables de los operativos aceptaban sobornos de conductores alcoholizados, lo que impedía la aplicación de las sanciones correspondientes.
“Hay una situación que todos conocemos y contra la que luchamos, que es la extorsión a conductores. Por eso tenemos un programa de fiscalización y tomé cartas en el asunto con la Policía Estatal, porque no estaba satisfecho con los resultados; observé conductas delictivas. Desgraciadamente, muchos de los encargados de aplicar la ley se corrompen en este tipo de operativos”, señaló.
Agregó que en estos dispositivos “hay mucho dinero de por medio”, por lo que se hizo un llamado a las autoridades municipales para que los operativos se realicen de forma institucional y conjunta, y sin actos de corrupción.
“Tenemos una supervisión muy estricta y esto ha frenado la instalación de algunos operativos, porque muchas veces se colocan con un fin recaudatorio y ese no es el fin del Estado”, apuntó.
Sánchez González recordó que hubo un periodo de reestructuración en el que se suspendieron los alcoholímetros precisamente por el alto número de sobornos detectados.
