Autoridades penitenciarias confirmaron que en los últimos días se han identificado señales de posible desestabilización al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel, presuntamente impulsadas por algunos grupos de Personas Privadas de la Libertad (PPL) que buscarían recuperar el control del penal.
De acuerdo con fuentes oficiales, el personal del Cereso ha detectado comportamientos coordinados entre ciertos internos que podrían estar relacionados con intentos de alterar la operación cotidiana y los protocolos de seguridad. Entre las acciones observadas se encuentran la reciente difusión de videos y la organización de manifestaciones externas consideradas “a modo”.
Este viernes se registró una protesta en el camino que conduce a la zona de El Batán, encabezada por un grupo de personas —varias de ellas con el rostro cubierto— que evitó informar si tenía familiares recluidos en el penal. Ante estos hechos, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) emitió un comunicado en el que invitó a los manifestantes a establecer una mesa de diálogo para atender cualquier inconformidad.
No obstante, fuentes extraoficiales señalan que la manifestación habría sido convocada de manera pagada, ofreciendo alrededor de 100 pesos por asistir. La movilización estaría relacionada con internos recientemente trasladados, identificados como Joaquín N., alias “El Marmolero”; Ernesto N., alias “El Orea”; y Jair Arredondo N., alias “El Yayo”.
Aunque no se han reportado incidentes mayores, este viernes las autoridades activaron alertas institucionales y reforzaron las medidas de seguridad. Entre las acciones implementadas se encuentran el aumento de revisiones de rutina, mayor control en áreas comunes y supervisión estricta de comunicaciones internas, con el propósito de prevenir cualquier intento de alteración del orden dentro del Cereso de San Miguel.
