Delia Soriano
El Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla (CICEPAC) advirtió que los recientes daños registrados en tramos carreteros y caminos rurales a consecuencia de la temporada de lluvias podrían ser solo el inicio de un problema estructural más grave, si no se emprenden estudios integrales de riesgo y proyectos de mitigación con la participación de especialistas.
Durante la presentación del tema “Los principales riesgos en taludes de Puebla”, el vicepresidente de la Delegación Puebla de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Geotécnica, Alejandro Núñez Torres, explicó que las fallas y deslaves observados en carreteras de la Sierra Norte evidencian la vulnerabilidad del suelo y la falta de mantenimiento preventivo, así como la ausencia de estudios técnicos en las zonas más propensas a derrumbes.
“El gobierno estatal todavía está a tiempo de prevenir un desastre mayor. Muchos de los casos que hemos visto no se pudieron prever debido a la lluvia atípica, pero deben servir como aprendizaje, porque este tipo de fenómenos se presentarán cada vez con mayor frecuencia debido al cambio climático”, señaló el especialista.
Detalló que las lluvias intensas saturan los taludes naturales y artificiales —particularmente en regiones montañosas—, lo que provoca deslizamientos de tierra que afectan caminos, viviendas y redes de agua potable. Por ello, insistió en la necesidad de aplicar estudios geotécnicos y de estabilidad de suelos antes de ejecutar obras públicas o rehabilitaciones carreteras.
Por su parte, el presidente del CICEPAC, Alejandro Muñoz Muratalla, destacó que solo alrededor de 34 municipios poblanos cuentan con un Atlas de Riesgo, y de ellos la mayoría no han sido actualizados en años recientes, lo que deja a las autoridades locales sin herramientas técnicas para planificar obras o responder ante emergencias naturales.
“En el Colegio de Ingenieros existen especialistas que pueden apoyar en la actualización de estos documentos y en la elaboración de diagnósticos regionales. No se trata solo de reparar los daños visibles, sino de entender la raíz del problema para evitar que se repita”, apuntó.
Muñoz Muratalla señaló que la infraestructura carretera y urbana enfrenta también afectaciones derivadas del crecimiento desordenado de las ciudades, la deforestación y la falta de control en el uso del suelo, factores que agravan los riesgos durante la temporada de lluvias.
Agregó que el CICEPAC mantiene comunicación con las autoridades estatales y municipales para ofrecer apoyo técnico en la evaluación de daños y en la planeación de acciones preventivas, principalmente en la Sierra Norte, la Mixteca y la zona de Valles Centrales.
Finalmente, el dirigente consideró que sí existe voluntad política del gobierno estatal para atender la problemática, al señalar que ya se han recibido solicitudes de colaboración para actualizar los Atlas de Riesgo y mejorar la coordinación con Protección Civil.
“Estamos trabajando en beneficio de la sociedad, y creemos que la prevención es la mejor inversión. Con información actualizada y participación de expertos, se pueden evitar tragedias humanas y pérdidas económicas”, concluyó.
