Hacia una Ley General de Aguas.

 

En el marco del Foro para la Construcción de la Ley General de Aguas, especialistas, representantes sociales, académicos y autoridades coincidieron en la urgencia de transformar la gestión del agua en México bajo un enfoque de derechos humanos, equidad y sustentabilidad.

Durante el encuentro se destacó que el agua no debe entenderse como un producto, sino como una garantía básica para la vida, lo que exige una gobernanza participativa, la modernización de la infraestructura, la reducción de fugas y la incorporación de tecnologías eficientes en los sectores agrícola, urbano e industrial.

Diputado Alejandro Carvajal

Ante la concentración del 70% de la población y del consumo de agua en el centro y norte del país, y considerando que el campo utiliza el 70% del agua dulce, México requiere una transformación estructural en su gestión hídrica.

Es urgente modernizar la infraestructura, reducir fugas y aplicar tecnologías sostenibles en la agricultura, garantizando la estabilidad hídrica y la participación ciudadana.

La contaminación de cuencas y la falta de saneamiento evidencian la ineficiencia actual. Por ello, se debe fortalecer la gestión eficiente, transparente y sustentable, ajustada a las normas oficiales, para asegurar el cumplimiento efectivo del derecho humano al agua.

Diputada Xóchitl Zagal

El agua no debe entenderse como un producto, sino como una garantía básica para la vida. Su gestión requiere participación comunitaria, una distribución equitativa y la armonización del artículo 4° y 27° constitucionales mediante una Ley General de Aguas que coloque al desarrollo humano y ambiental en el centro.

Es necesario elevar sanciones, fortalecer el control estatal sobre las concesiones y establecer mecanismos de seguimiento y transparencia. Las iniciativas presentadas por Juan Hugo y Xóchitl Zagal deben discutirse en un régimen de parlamento abierto, garantizando un marco legal justo, sustentable y participativo.

María Eugenia Activista

México enfrenta grandes desafíos en materia de agua: privatización, sobreexplotación y contaminación. Es indispensable que organizaciones sociales, universidades y liderazgos comunitarios ejerzan su derecho a proponer y transformar, construyendo una iniciativa ciudadana que garantice la gestión pública y sustentable del recurso.

La Conagua carece de capacidad para formular una propuesta verdaderamente socializada, y su iniciativa mantiene un sesgo privatizador, contrario al carácter del agua como bien público y derecho humano.

La solución debe centrarse en una ley que promueva la sustentabilidad del ciclo del agua, la equidad en el acceso, la participación y transparencia, y la justicia hídrica. Los consejos de cuenca deben permanecer en manos de las comunidades, especialmente las indígenas, para asegurar una gestión inclusiva, reparadora y socialmente justa.

Ingeniera Carolina Villacis

El uso de tecnologías que promuevan el ahorro de energía y agua es clave para alcanzar la sostenibilidad en la producción. Todo parte de una gestión eficiente, basada en la revisión constante de los procesos y en la mejora continua.

Es fundamental garantizar la eficiencia física, mediante la verificación del consumo, la medición precisa y la correlación entre el uso comercial y energético. Reducir las pérdidas de agua y los altos costos operativos requiere no solo inversión técnica, sino también un compromiso educativo y cultural que impulse el uso responsable de los recursos.

 

 

 

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial