Delia Soriano
Cientos de familiares, amigos y vecinos acompañaron este sábado los restos de Rosa Isela Hernández Rivera a su última morada en el panteón Las Petronilas, ubicado en la Villa de Atencingo, municipio de Chietla. La comunidad se unió para despedir a la joven, quien fue víctima de un feminicidio que ha conmocionado a la región.
Durante el sepelio, los asistentes portaron cartulinas y pancartas en las que exigieron justicia y condenaron la violencia que se vive en Atencingo y Chietla. “Basta de inseguridad”, “Justicia para Rosa Isela” y “No más impunidad” fueron algunos de los mensajes que se pudieron leer, reflejando la indignación de la población ante este hecho.
El asesinato de Rosa Isela ocurrió hace pocos días y, según los primeros reportes, fue cometido por un menor de edad que pretendía realizar un asalto. Al ser sorprendido, el agresor atacó a la víctima con un machete, causándole la muerte, y posteriormente huyó del lugar. Las autoridades locales iniciaron la búsqueda del responsable y reforzaron la vigilancia en la zona, aunque hasta el momento no se ha confirmado su detención.
Este caso ha generado preocupación entre los habitantes de Chietla y Atencingo, quienes denuncian que los actos de violencia se han incrementado en los últimos meses. Vecinos señalaron que esperan que las autoridades actúen con rapidez y que se garantice justicia para Rosa Isela, así como seguridad para toda la comunidad.
Organizaciones locales en defensa de los derechos de las mujeres también se han sumado al llamado de justicia, destacando la importancia de prevenir este tipo de delitos y atender los factores que generan violencia en la región.
El sepelio transcurrió en un ambiente de dolor y consternación, con familiares y amigos recordando a Rosa Isela como una joven amable y querida por su comunidad, mientras que las autoridades reiteraron su compromiso de investigar los hechos hasta esclarecerlos y sancionar a los responsables conforme a la ley.
