Delia Soriano
Un grupo de aproximadamente 50 enfermeras y enfermeros del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla (ISSSTEP) realizó este miércoles una manifestación con dirección a Casa Aguayo, sede del Poder Ejecutivo estatal, para exigir un incremento salarial mayor al autorizado en la reciente revisión contractual.
Los inconformes argumentaron que el ajuste de apenas 4% aprobado por el Sindicato Único de Trabajadores del ISSSTEP (SUTISSSTEP) representa alrededor de 100 pesos más al mes en sus ingresos, lo que consideraron insuficiente frente al alza en el costo de vida. Señalaron además que, mientras ellos recibieron dicho porcentaje, en otros sectores se lograron aumentos de hasta 12%, lo que calificaron como un trato inequitativo.
De acuerdo con los manifestantes, uno de los principales reclamos es la falta de consulta y transparencia en el proceso de negociación, ya que aseguran que el sindicato no los tomó en cuenta en la revisión salarial. “No estamos en contra de la institución ni del director Luis Antonio Godina; nuestro reclamo es hacia el sindicato que no representa de manera justa nuestras necesidades”, expresaron durante la movilización.
El contingente partió con rumbo a Casa Aguayo con la intención de entregar un pliego petitorio y solicitar la intervención de la Secretaría de Gobernación estatal. Advirtieron que, en caso de no obtener respuesta, podrían bloquear el bulevar 5 de Mayo para visibilizar su inconformidad.
En medio de la protesta, algunos trabajadores acusaron al secretario general del sindicato, Ángel Vázquez Flores, de favorecer al área de Nutrición, en donde se desempeña su esposa, con la asignación de mayores beneficios en comparación con otras áreas como Enfermería.
Los inconformes señalaron que estas decisiones reflejan un posible conflicto de interés y evidencian prácticas de favoritismo que afectan al personal de salud que enfrenta mayores cargas laborales.
Cuestionado sobre las acusaciones, Vázquez Flores negó cualquier acto de nepotismo y aseguró que el sindicato trabaja de manera conjunta con la base laboral para mejorar los tabuladores salariales, en especial aquellos que están por debajo del salario mínimo establecido por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos.
“Somos más de 2,088 compañeros agremiados y hoy son alrededor de 30 los inconformes, quienes están en su derecho de manifestarse. Sin embargo, quiero aclarar que las puertas del sindicato siempre están abiertas para atender cualquier duda”, señaló el dirigente.
Agregó que actualmente las auxiliares de Nutrición perciben un salario mensual cercano a los 7,800 pesos y que se han realizado esfuerzos para equilibrar las percepciones entre distintas categorías. Asimismo, adelantó que el próximo sábado se llevará a cabo una asamblea general en la que se darán a conocer los beneficios alcanzados en la negociación, con el objetivo de evitar malos entendidos entre la base trabajadora.
Finalmente, el grupo de enfermeras y enfermeros permaneció concentrado afuera de Casa Aguayo a la espera de ser recibido por funcionarios estatales que puedan dar cauce a sus demandas. Los manifestantes reiteraron que su movimiento no busca confrontar a las autoridades de salud, sino garantizar que sus derechos laborales sean reconocidos en condiciones de equidad.
