• A horas de vencer el emplazamiento a huelga, la empresa ofrece 4.2% de incremento al salario y el SITIAVW exige 4.8%; también mantienen una diferencia de 5 mil 800 pesos en el pago extraordinario por trabajador.
La negociación salarial entre Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) continúa con diferencias en dos de los principales componentes económicos del convenio, a menos de 24 horas de que venza el emplazamiento a huelga.
Durante la audiencia de este miércoles, ante el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos, en la Ciudad de México, la armadora ofreció un incremento directo al salario de 4.2 por ciento, mientras que la representación sindical solicitó 4.8 por ciento.
La propuesta de la empresa incluye, además, un aumento de 0.25 por ciento al fondo de ahorro y un pago extraordinario de 12 mil pesos por trabajador. El sindicato coincide en el ajuste al fondo de ahorro, pero plantea elevar el pago adicional a 17 mil 800 pesos por persona y establecer una vigencia de 12 meses para el convenio.
En términos económicos, la diferencia entre ambas posturas es de 0.6 puntos porcentuales en el aumento salarial y de 5 mil 800 pesos en el pago extraordinario. El fondo de ahorro es el único de los tres componentes en el que coinciden las partes.
La proximidad del vencimiento del emplazamiento coloca el resultado de las negociaciones como un factor relevante para definir las condiciones laborales de los trabajadores sindicalizados de la planta de Puebla. Sin embargo, las propuestas presentadas no representan por sí mismas un acuerdo definitivo.
La atención se centra en la posibilidad de que empresa y sindicato acerquen sus posiciones antes de que concluya el plazo legal. Mientras no se concrete un entendimiento, la negociación continúa abierta y la posibilidad de una huelga permanece latente.
Un eventual paro también sería relevante para la actividad industrial de Puebla, debido al peso de Volkswagen en la economía estatal y a los vínculos de la armadora con proveedores y otras empresas de la cadena automotriz. No obstante, sus posibles efectos dependerán de la duración y el alcance de una eventual suspensión de actividades.
