REPORTAJE
Delia Soriano
Alimentos, adornos y bebidas concentran los mayores gastos; el presupuesto promedio subió 16.15% en un año y el pan de muerto alcanza los 400 pesos en algunas franquicias.
Recordar a los seres queridos que ya fallecieron también representa un gasto cada vez mayor para las familias poblanas. Entre flores de cempasúchil, veladoras, alimentos y pan de muerto, preparar una ofrenda para este Día de Muertos costará en promedio 2 mil 480 pesos, un incremento de 16.15 por ciento respecto a 2025, cuando el desembolso estimado era de 2 mil 135 pesos.
La diferencia equivale a 345 pesos adicionales en un año, de acuerdo con un sondeo de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), que evidencia el impacto de los precios en una de las tradiciones más arraigadas de México.
El presupuesto, sin embargo, depende de las costumbres de cada hogar y del tamaño del altar. Mientras una ofrenda sencilla puede instalarse con 350 a 600 pesos, una familiar de mayores dimensiones puede superar los 4 mil 500 pesos, especialmente cuando incluye abundantes flores, adornos, alimentos preparados y bebidas.
Alimentos y adornos, los gastos más elevados
Los alimentos representan el desembolso más alto para montar una ofrenda, con un costo aproximado de 680 pesos. En segundo lugar, se encuentran los adornos, como papel picado, manteles y guirnaldas, que requieren alrededor de 580 pesos.
Las bebidas, entre ellas tequila, cerveza y agua, implican un gasto estimado de 418 pesos, mientras que las flores de cempasúchil alcanzan los 410 pesos. A estos productos se suman cuatro veladoras, con un costo de 280 pesos; calaveritas, por 43 pesos; sal, por 39 pesos, y pan de muerto, con un precio de referencia de 30 pesos.
En los altares tradicionales suelen colocarse flores, veladoras, papel picado, calaveritas de azúcar, pan de muerto, frutas de temporada, agua, sal y fotografías de las personas fallecidas. Algunas familias incorporan copal, incienso, mole con arroz y bebidas que eran del agrado de sus seres queridos.
Pan de muerto, con precios de hasta 400 pesos
Uno de los productos emblemáticos de la temporada también presiona el presupuesto. El precio promedio del pan de muerto aumentó 19 por ciento respecto al año pasado, aunque el costo final depende del tamaño, los ingredientes, el relleno y el lugar de compra.
En las panaderías locales, las piezas tradicionales se venden entre 18 y 180 pesos, mientras que las rellenas cuestan de 33 a 225 pesos.
En las franquicias, el pan tradicional alcanza precios de entre 36 y 300 pesos, y las presentaciones rellenas llegan hasta los 400 pesos. En los supermercados, las piezas tradicionales cuestan de 35 a 210 pesos y las rellenas, de 40 a 260 pesos.
Las diferencias de precio permiten encontrar opciones para distintos presupuestos, pero las piezas grandes, los ingredientes especiales y los rellenos pueden elevar el desembolso, sobre todo cuando se compran varias unidades para compartir con la familia o colocar en el altar.
Altares para distintos presupuestos
El costo de una ofrenda no es uniforme. Una instalación sencilla puede requerir entre 350 y 600 pesos e incluir flores, algunas veladoras, fruta, pan, agua, sal y una fotografía.
Para un altar tradicional de tres niveles, el presupuesto puede aumentar a entre 900 y mil 500 pesos, debido a la necesidad de comprar más flores, alrededor de seis veladoras, calaveritas, copal, alimentos y varias piezas de pan de muerto.
En las ofrendas grandes o familiares, el gasto puede ir de 2 mil 500 a más de 4 mil 500 pesos, especialmente si se utilizan caminos de pétalos, adornos para cubrir superficies amplias y una mayor variedad de comida y bebidas.
Los precios de los elementos por separado también ofrecen una referencia para organizar las compras. Una maceta de cempasúchil cuesta entre 25 y 65 pesos, mientras que un ramo oscila entre 60 y 120 pesos. Las veladoras se venden de 13.40 a 35 pesos; el papel picado, de 15 a 30 pesos, y las calaveritas de azúcar, de 20 a 50 pesos por pieza.
El copal ronda los 115 pesos por una presentación de 100 gramos, mientras que un paquete de 20 varitas de incienso cuesta aproximadamente 25 pesos. A estos artículos se agregan frutas como guayaba, caña y mandarina, además de los ingredientes para preparar los platillos que se ofrecen a los difuntos.
Tradición que exige organización del gasto
Ante el incremento de los precios, comparar costos en mercados, panaderías y supermercados puede ayudar a reducir el desembolso. También es posible reutilizar adornos de años anteriores, elaborar decoraciones en casa y comprar únicamente los productos necesarios.
Planear las compras permite distribuir mejor el presupuesto y evitar que los gastos aumenten por adquirir artículos de último momento. Las familias también pueden adaptar el tamaño del altar y elegir los elementos de acuerdo con sus posibilidades económicas.
Así, en medio del encarecimiento de los productos de temporada, las familias poblanas enfrentan el reto de equilibrar sus gastos con una tradición que reúne generaciones alrededor de la memoria, las costumbres y el recuerdo de sus seres queridos.
