Puebla acelera su industria; Tlaxcala y Querétaro acechan

Delia Soriano
• La industria poblana creció hasta 9.4% mientras el país se contrajo; construcción y manufacturas empujan al estado, pero Tlaxcala, Querétaro y Michoacán ya pisan los talones
Mientras la actividad industrial nacional registró números negativos durante los primeros meses de 2026, la entidad poblana llegó a dispararse 9.4 por ciento anual en febrero, colocándose como uno de los focos de mayor dinamismo industrial del país, según datos proporcionados por Pulso Puebla.
El contraste es contundente: en febrero, mientras México cayó 1.2 por ciento, Puebla avanzó 9.4 por ciento. La entidad incluso mantuvo una trayectoria ascendente en su índice industrial, que pasó de 93.8 puntos en enero a 97.7 en abril, su nivel más alto del año.
Pero detrás de las cifras positivas hay una advertencia: Puebla crece, pero sus competidores también aceleran.
El gran protagonista del repunte poblano es la construcción. En apenas cuatro meses, su índice pasó de 96.3 a 114.1 puntos, un crecimiento de 18.5 por ciento.
La expansión de la obra pública, privada, infraestructura y vivienda se convirtió en el principal combustible de la actividad industrial estatal.
Las manufacturas, en tanto, mantienen su papel estratégico. La industria automotriz, autopartes, alimentos y metalmecánica continúan sosteniendo la estructura productiva de Puebla, aunque sin el mismo ritmo de aceleración registrado por la construcción.
Después del extraordinario crecimiento de enero y febrero, la industria poblana comenzó a perder velocidad. En marzo creció apenas 1.6 por ciento anual y en abril registró una contracción de 0.9 por ciento.
El dato es todavía más relevante porque ocurrió justo cuando la actividad industrial nacional avanzó 2.4 por ciento.
Puebla pasó así de desafiar al promedio nacional a recibir su primer revés del año.
Puebla ocupa el lugar 20 de 32 entidades en el índice de actividad industrial de abril, por debajo del promedio nacional de 102.6 puntos.
Además, Tlaxcala se encuentra apenas 1.9 puntos por encima, pero registra un crecimiento anual de 8.7 por ciento. Querétaro y Michoacán también avanzan a un ritmo capaz de reducir la brecha.
La minería continúa entre los principales lastres, con índices de apenas 65 a 73 puntos y una caída mensual de 10.8 por ciento en abril.
La situación energética tampoco mejora. El sector se mantiene en niveles de apenas 51 a 54 puntos, limitando la capacidad del estado para aprovechar plenamente su potencial industrial.
Puebla tiene dos motores encendidos —construcción y manufacturas—, pero también dos sectores que siguen frenando su aceleración: minería y energía.

La inversión fija bruta pasó de 103.3 puntos en marzo a 107.5 en abril, mientras la construcción nacional se disparó de 102 a 108.6 puntos.
La maquinaria y equipo también mostraron avances, una señal de que las empresas están comenzando a invertir nuevamente en capacidad productiva.
Para Puebla, la apuesta es clara: capturar esa inversión, atraer nuevas empresas, ampliar plantas y fortalecer la cadena de proveeduría.

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