Delia Soriano
La suspensión indefinida de un turno de producción de Jetta y Tiguan podría desatar un efecto dominó que trascienda las puertas de la armadora y alcance a proveedores, transportistas, comercios, restaurantes, hoteles y franquicias, con el riesgo de poner en juego más de 4 mil 700 empleos indirectos, advirtió la Red Mexicana de Franquicias (RMF).
En rueda de prensa Roberto Esquivel Ruiseco, vicepresidente de la organización empresarial, señaló que la reducción de personal y la menor actividad productiva de la armadora pueden provocar un efecto dominó que alcance a transportistas, proveedores, restaurantes, hoteles, comercios, franquicias, servicios inmobiliarios y otros negocios que dependen del movimiento económico generado por la industria automotriz.
La alerta cobra fuerza luego de que Volkswagen confirmó la suspensión indefinida de uno de los turnos de producción de Jetta y Tiguan en su planta de Puebla. Para el sector empresarial, esta medida no debe analizarse únicamente desde el número de trabajadores que dejarán la armadora, sino desde las consecuencias que tendrá sobre una amplia red económica construida alrededor de la actividad automotriz.
Esquivel Ruiseco explicó que cada empleo que se pierde dentro de una empresa de esta magnitud puede representar una reducción adicional en el consumo de las familias y en la demanda de bienes y servicios. Menores ingresos significan menos compras en comercios, restaurantes y franquicias, mientras que los proveedores pueden enfrentar una caída en pedidos, operaciones y contratación de personal.
El impacto también podría sentirse con mayor intensidad en municipios de la zona metropolitana de Puebla, donde se concentra buena parte de las empresas vinculadas directa o indirectamente con la industria automotriz. La disminución de operaciones de Volkswagen, advirtió la RMF, representa así una señal de alerta para una economía que mantiene una elevada dependencia de este sector.
Finalmente, la organización empresarial sostuvo que, si el ajuste se prolonga, el golpe podría trascender las líneas de producción y alcanzar el consumo cotidiano de miles de familias y la operación de pequeños y medianos negocios. El riesgo para Puebla, subrayó, no se limita a los empleos que desaparezcan en Volkswagen: está en todo el ecosistema económico que se mueve alrededor de cada trabajador y cada vehículo producido.
