Apuntes y Notas
David Meléndez
@dav_ms6
Puebla sin duda ha sido un gran apoyo para la cuarta transformación a nivel federal, lo cual ha quedado exhibido en las últimas dos elecciones presidenciales; sin embargo, cuando hablamos de temas presupuestales el apoyo no ha sido de la misma manera.
El proyecto del Paquete Económico 2027 evidenció lo que ha pasado en los últimos años, la ausencia de proyectos de alto impacto para la entidad poblana.
Esto se debe a que no se encuentran etiquetados recursos relacionados con la construcción del Hospital de Amozoc, el cual año con año ha sido una promesa de parte de las autoridades emanadas de la cuarta transformación.
Además, entre las obras prioritarias en materia ferroviaria no se incluyó al Tren Puebla – Orizaba, el cual se suponía sería uno de los proyectos insignia de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum en Puebla.
Sin duda ambos proyectos representan un gran impulso al desarrollo de la entidad, pero parece que estos no se materializarán al menos durante 2027.
Por otra parte, es de reconocer que el gobierno federal le está dando un seguimiento real al saneamiento del Río Atoyac, ya que se busca etiquetar más de mil 581 millones de pesos para el tema.
Hay que recordar que el limpiar el afluente fue una de las promesas que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum al inicio de su administración y que tenga contemplado destinar una alta cantidad de recursos demuestra que el tema va en serio y no sólo son palabras.
También hay que mencionar que se impulsarán obras relacionadas con Pemex, la CFE y la ampliación del Hospital del ISSSTE, lo cual puede aliviar un poco la saturación del sector médico en el estado.
A reserva de que se den a conocer las cifras oficiales en cuanto al gasto federalizado, parece que Puebla otra vez pasará un año sin pena ni gloria en cuanto a proyectos federales, contrario al escenario estatal en donde se están viendo diferentes proyectos.
Tarde o temprano, cuando el amor no es recíproco, se termina cobrando factura y es algo que quizás podría presentarse en el lejano 2030 en caso de que se mantenga la misma tendencia por parte de los gobiernos de la cuarta transformación.
