



Jorge Barrientos
El presidente municipal de Chignautla, Juan Toral Ramos, enfrenta señalamientos de habitantes por presuntamente utilizar recursos públicos y vehículos oficiales para organizar y trasladar personas a manifestaciones relacionadas con el conflicto de límites territoriales con Teziutlán.
De acuerdo con testimonios recabados entre habitantes de la región, el alcalde habría convertido la disputa territorial en uno de los principales ejes de su administración, mediante movilizaciones que, además de elevar la tensión entre pobladores de ambos municipios, podrían estar generando cuestionamientos sobre el uso de bienes públicos.
Los inconformes consideran que la estrategia del edil podría tener también un componente político, al buscar posicionarse ante la población de Chignautla como el principal defensor del territorio municipal, con miras a mantener influencia política rumbo al proceso electoral de 2027.
Señalan movilización de habitantes con vehículos oficiales
Uno de los episodios señalados ocurrió durante julio de 2026, cuando pobladores de Chignautla participaron en acciones relacionadas con las válvulas que abastecen de agua a Teziutlán.
Según los testimonios, habitantes fueron trasladados hasta la zona de abastecimiento con apoyo de recursos y vehículos oficiales, para participar en el cierre de las válvulas, situación que afectó el suministro de agua para miles de habitantes de Teziutlán.
Los señalamientos adquieren mayor relevancia debido a que, de acuerdo con los propios habitantes, existían planteamientos para buscar una solución conjunta al problema de la línea de conducción de agua y evitar afectaciones a ciudadanos de ambos municipios.
Nuevamente aparecen vehículos oficiales en protesta
El pasado domingo 6 de septiembre, nuevamente se registró una movilización de habitantes de Chignautla hacia Teziutlán, donde fueron colocadas cartulinas en la entrada principal del municipio, particularmente en el arco de seguridad, con mensajes relacionados con la defensa del territorio.
Habitantes de Teziutlán cuestionaron que en estas movilizaciones presuntamente se utilicen vehículos oficiales, incluidos automotores destinados a tareas de seguridad pública.
Esta situación, advirtieron, no solamente representa un posible problema respecto al uso de recursos públicos, sino que también podría reducir la capacidad de vigilancia en Chignautla al destinar unidades oficiales a actividades distintas a la seguridad de la población.
Cuestionan estrategia de confrontación
Mario Hernández, habitante de Teziutlán, criticó la actuación del presidente municipal de Chignautla y consideró que sus acciones contribuyen a aumentar la confrontación entre habitantes de ambos municipios.
“De nada sirven sus ilegales manifestaciones, usando vehículos oficiales, y lo más grave, manipulando y movilizando a algunos habitantes”, señaló.
El ciudadano cuestionó además que se pretenda responsabilizar al Ayuntamiento de Teziutlán por una disputa cuya solución, sostuvo, no corresponde exclusivamente a la presidenta municipal, sino a las instancias legalmente facultadas para determinar los límites territoriales.
Piden intervención del Gobierno estatal
Los habitantes que cuestionan la actuación de Toral Ramos hicieron un llamado al gobernador Alejandro Armenta y al secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, para que revisen el comportamiento del edil y, en caso de existir irregularidades, se determinen las responsabilidades correspondientes.
También solicitaron que el Gobierno del Estado intervenga como instancia mediadora para evitar que el conflicto territorial derive en nuevas confrontaciones entre pobladores.
Los inconformes consideran que la disputa debe conducirse por las vías institucionales y jurídicas, y no mediante movilizaciones que puedan generar enfrentamientos o afectar servicios públicos.
En este sentido, recordaron que la definición o modificación de límites territoriales entre municipios corresponde a las autoridades competentes, particularmente al Congreso del Estado, conforme al procedimiento legal aplicable, por lo que llamaron a evitar que el conflicto sea utilizado como bandera política.
Advierten riesgo de mayor confrontación
Habitantes de la zona señalaron que la utilización de un conflicto territorial como mecanismo de movilización puede profundizar la división entre comunidades que mantienen vínculos económicos, sociales y familiares.
Por ello, insistieron en que tanto Juan Toral Ramos como las autoridades de Teziutlán deben privilegiar el diálogo y evitar acciones que puedan escalar el conflicto.
El llamado al gobernador Alejandro Armenta y al secretario Samuel Aguilar Pala es, principalmente, para que intervengan antes de que la disputa territorial se convierta en un problema mayor, revisen el posible uso de recursos públicos en movilizaciones políticas y garanticen que cualquier diferencia entre Chignautla y Teziutlán sea resuelta mediante las instituciones y no mediante la confrontación en las calles.
