Delia Soriano
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, desestimó los resultados de la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, que colocó a la capital poblana con una percepción de inseguridad del 81.3 por ciento, al asegurar que el estudio refleja únicamente la percepción ciudadana y no la realidad de la incidencia delictiva.
Durante su posicionamiento, el mandatario estatal aseguró que los datos con los que cuenta su administración muestran una reducción en diversos delitos, por lo que afirmó que los resultados de la encuesta no representan la realidad en materia de seguridad.
Armenta sostuvo que su gobierno basa sus acciones en indicadores oficiales y reiteró que continuará informando sobre las cifras que, según dijo, evidencian una tendencia a la baja en la comisión de delitos.
Asimismo, atribuyó parte de la percepción negativa a personas que, aseguró, anteriormente obtenían recursos públicos o recurrían a la extorsión y que ahora mantienen una campaña de descalificación contra su administración.
El gobernador también enfatizó que la ENSU evalúa únicamente la percepción de los habitantes de Puebla capital, por lo que refrendó el respaldo de su administración al alcalde José Chedraui para fortalecer las estrategias de seguridad en el municipio.
«Somos equipo para servir a los poblanos y lo vamos a seguir apoyando para que cumpla con sus obligaciones», expresó.
De acuerdo con la más reciente ENSU del INEGI, ocho de cada diez habitantes de la ciudad de Puebla consideran inseguro vivir en la capital. La encuesta también revela que los espacios donde la población se siente más vulnerable son el transporte público, con una percepción de inseguridad del 90.1 por ciento, y los cajeros automáticos ubicados en la vía pública, con 82.6 por ciento.
