Jorge Barrientos
La diputada local y actual presidenta interina del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Delfina Pozos Vergara, rechazó este martes los rumores sobre un supuesto distanciamiento con el líder nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, y subrayó que su cercanía con la dirigencia nacional no implica favoritismos rumbo a la renovación de la dirigencia estatal.
Pozos Vergara recordó que el PRI es un partido de origen democrático en el que “todos los militantes tienen derecho a participar en la contienda interna por la presidencia estatal”. Además, agradeció la apertura de quienes buscan sumarse al proceso de relevo, marcado por la reciente salida del senador Néstor Camarillo Medina, quien renunció tanto a la dirigencia estatal como a su militancia priista.
El pasado 25 de agosto, Camarillo anunció su decisión mediante un video difundido en redes sociales. En él afirmó que su ciclo en el PRI había concluido y que apostaría por “abrazar una agenda ciudadana más libre y congruente”. Con su renuncia, la bancada del tricolor en el Senado se redujo a 13 legisladores, situación que pone en riesgo la tercera vicepresidencia de la mesa directiva frente al avance del PVEM, que suma 14 integrantes.
La salida de Camarillo no solo significó un golpe a la estructura del PRI en Puebla, sino que también abrió un proceso de reacomodo interno. De acuerdo con los estatutos del partido, Pozos Vergara, quien se desempeñaba como secretaria general, asumió la presidencia estatal, mientras que Gabriela Fuentes Pérez, secretaria de Organización, fue designada secretaria general.
En este contexto, la dirigente interina aseguró que continuará recorriendo el interior del estado para escuchar a la militancia y preparar el proceso de renovación de la dirigencia estatal. “Nuestro compromiso es mantener la cercanía con la base priista y garantizar que la elección interna sea participativa y democrática”, señaló.
El relevo en el PRI poblano ocurre tras un periodo de resultados electorales adversos. En los comicios locales de 2024 y en las elecciones extraordinarias de 2025, el partido fue relegado a la quinta fuerza política en la entidad, lo que refuerza el reto de reposicionarse frente a Morena, PAN y otros actores políticos.
