Jorge Barrientos
Tras dos años de horror e indignación, Álvaro N., conocido como «el caníbal de La Resurrección», fue declarado culpable del feminicidio de su pareja sentimental, Monserrat Ánimas Montiel, en una audiencia celebrada ayer en Puebla.
Aunque la justicia finalmente alcanzó a la familia de Monserrat, el fallo dejó un sabor amargo: esperan que el asesino reciba más de 40 años de prisión, aunque exigen la pena máxima.
“No es lo que esperábamos; queríamos la máxima condena por la forma en que la mató. No estamos satisfechos”, lamentaron familiares a Parabólica Mx.
El próximo lunes, la familia Ánimas Montiel acudirá a otra audiencia para que la Fiscalía General del Estado les detalle el tiempo exacto que pasará tras las rejas el feminicida.
La familia teme que, en caso de ser liberado, Álvaro N. o sus allegados tomen represalias. “Aunque salga a los 80 años, uno nunca sabe. Ojalá nunca salga. Dios no lo quiera, pero podría hacer algo peor, especialmente contra las hijas de Monserrat”, advirtieron.
Un crimen que estremeció a Puebla
Los hechos ocurrieron el 29 de junio de 2023, en la junta auxiliar de La Resurrección, al oriente de Puebla. De acuerdo con las autoridades, Álvaro N. asesinó y desmembró a Monserrat en su domicilio. Posteriormente, fue sorprendido por policías mientras intentaba ocultar partes del cuerpo en una barranca cercana. Al catear su casa, hallaron restos humanos en la mesa, lo que desató sospechas de canibalismo.
Investigación y juicio
Tras ser detenido, Álvaro N. fue vinculado a proceso por feminicidio y delitos contra la ley de inhumaciones y exhumaciones. Durante el juicio, la Fiscalía presentó pruebas contundentes que demostraron su culpabilidad. Actualmente permanece en prisión preventiva en el penal de Tepexi, en espera de que se dicte su sentencia, que se prevé supere los 40 años de prisión.

Indignación social
El caso provocó repudio generalizado en Puebla y en todo el país. Familiares, amigos y colectivos feministas exigen justicia y una condena ejemplar. Exigen medidas urgentes para proteger a las mujeres y evitar que hechos tan atroces se repitan.
Sepultura y despedida
A más de cuatro meses del feminicidio, los restos de Monserrat fueron entregados a su familia y sepultados en un panteón de Amozoc, Puebla. Debido a la brutalidad del crimen, solo se logró recuperar el 20% del cuerpo de la víctima, pues Álvaro N. lo desmembró y esparció partes en una barranca cercana a su casa.
La familia Ánimas Montiel sigue exigiendo justicia y castigo ejemplar para el “Caníbal de La Resurrección”.

